ATÓMICA: CHARLIZE THERON EN TODA SU DIMENSIÓN

David Leitch es un destacado stuntman (especialista en escenas de riesgo cinematográficas) que codirigió junto a Chad Stahelski la dinámica película de acción John Wick (2014), protagonizada por Keanu Reeves. Ahora, en solitario, el realizador nos presenta Atómica (Atomic blonde), ultraviolento relato de espionaje basado en la novela gráfica de Antony Johnston y Sam Hart, que encabeza la escultural Charlize Theron.

A medio camino entre las increíbles correrías de John Wick y Jason Bourne, con una cierta alusión a las intrigas literarias de John Le Carré, pero sin su profundidad, la cinta se desarrolla en Berlín, en 1989, durante los convulsionados días que propiciaron la caída del famoso muro.

Lorraine Broughton (Theron) es una de las mejores agentes británicas y debe cumplir una peligrosa misión en la mencionada ciudad alemana, con ayuda de David Percival (James McAvoy), colega que conoce muy bien los dos lados -este y oeste- de la urbe. Tras el asesinato de otro agente inglés y la pérdida de información muy valiosa, el juego entre espías de diversas nacionalidades será de carácter mortal.

La puesta en escena privilegia la narración en flashbacks, a partir de un interrogatorio al que Lorraine es sometida en presencia de su superior Eric Gray (Toby Jones) y un agente especial de la CIA (John Goodman), bajo la supervisión del jefe C del M16 (James Faulkner). La reconstrucción de los hechos y el destino de esa información extraviada es lo que importa. Sin embargo, el show le pertenece a la bella Charlize, metida de lleno en la piel de Lorraine.

A través de las más diversas locaciones y escenarios, la intrépida agente se convierte rápidamente en el centro de atención. La caracterización es impecable. Hay que ver a Theron seduciendo o enfrentando a los más variados rivales y/o enemigos, sorteando las deslealtades y traiciones, con la misma habilidad. Incluso bajar la tensión con un baño de tina bien helado. La estrella en toda su dimensión, en una aventura que le pertenece por completo (también es coproductora).

La tan mentada escena íntima que Charlize comparte con Sofia Boutella (quien encarna a la novata agente francesa Delphine Lasalle) es breve. La contundencia se halla en las muy explícitas secuencias de acción, bien acompañadas por un llamativo soundtrack. Sobre todo dos que permanecen por largo tiempo en la retina.

En primer lugar, la seguidilla de brutales peleas entre Lorraine y varios asesinos rusos en el interior de un edificio, brillantemente coreografiadas en lo que parece ser un único plano. Luego la intensa persecución vehicular por las calles de Berlín, en la que Broughton trata de proteger al espía disidente Spyglass (Eddie Marsan).

Leitch ha dado en el blanco con Atómica, sin duda un eficaz espectáculo. Y ya se encuentra preparando la secuela de Deadpool. Veremos si confirma las cualidades mostradas.

Enrique Silva Orrego

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