Estoy cansada y no puedo renunciar

Post escrito para Mamá Culpable 
Hoy de pronto, entre que alistaba las loncheras y empezaba a corretear a mis hijos para que colaboren con las urgencias de la mañana, simplemente colapsé. Me paré en una esquina y miré todo mi caos. Me fui en llanto, no de esos ahogados pero sí de esos profundos. Simplemente acepté que no puedo con todo, no jalo, no me da el cuerpo, quiero renunciar, o por lo menos quiero vacaciones pero vacaciones de ser yo e irme.  Quizás quiera volver a las 72 horas… pero sí, anhelo desaparecer un momento.

Todos los días tengo 60 minutos para hacer que dos niños tomen desayuno, preparar sus loncheras, que se cambien, se laven y estén listos para -prácticamente- arrojarlos a la puerta de colegio /nido con beso en la frente; y luego volar para llegar a un trabajo donde por más rápida e intrépida que me ponga al volante siempre llego todos los (PUTOS) benditos días tarde.

Y no me vengan con el consejito de “Sal más temprano”, “organízate mejor “y blablablá. Déjenme (parir mi mierda) hacer mi catarsis. Estoy harta de vivir en la urgencia.

Envidio -ya no sé si sanamente- a esas mamás que pueden quedarse tranquilas conversando en la puerta del colegio para luego ir quizás por un café… o quizás no.  Total, el tiempo no es determinante. Envidio más a las que luego de esa charla pueden irse al gimnasio para la clase de baile y Spinning. Yo no tengo ni tiempo para teñirme las canas y mis uñas mal despintadas ya son un grito de ayuda: “rescátame de esto”, parecen decir cada vez que las miro.

Todos los días olvido algo. Hoy por ejemplo olvidé el babero del chiquitín cuando lo deje en el nido, ayer olvidé el regalo de un cumpleaños, hace unos días olvide pagar mi celular. Olvido todo y no por vejez (al menos no por ahora); olvido porque he llegado a colmar mi capacidad de asuntos que atender y mi cerebro simplemente dice: estamos full, no entra nada más.

Por ahora, cuando llega la noche y todos duermen es mi mejor momento del día. Yo sé, ando quejona pero ¿no les ha pasado que tienen esos días de furia cuando se sienten solas e impotentes contra el mundo que les ha tocado vivir? ¿Nooo? Ya, bueno, estoy en esos días seguro. Compréndanme y sopórtenme. Las noches, las benditas noches son lo mejor de mi mundo en este momento aunque cuando duermo no logro descansar del todo y creo que hasta en sueños sigo pensando en lo que me toca solucionar al día siguiente.

Este es un manifiesto de una mamá desesperada sin nana, sin ayuda extra, sin mamá ni familia que le dé una manita; con una chamba de oficina que cumplir, con una carrera que fortalecer y con una serie de eventos próximos que organizar. Una mamá con dos hijos hermosos pero demandantes (como todos los niños), y que es un ser humano que se agota como tú y como todas. Necesito un abrazo o varios y un pañuelito para llorar un poquito. Mañana o quizás pasado me despertaré con otro ánimo seguro, fuerte y combativa. Hoy no me toca eso y es bueno reconocerlo.

PD: Update de este post: Ayer olvidé darle el jarabe al chiquitín antes de dormir #Lapídenme #Línchenla #KillMe

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