Una pestañita

Cuando andaba navegando por el facebook
vi el estado del buen Spencer donde contaba que había dormido  un rato y se despertó sintiendo que había pasado
un día entero y preguntaba si a otros les había pasado lo mismo. Yo no pude
evitar recordar el episodio más gracioso que me pasó cuando estaba embarazada.
Para nadie es novedad que el
sueño después de la hora de almuerzo es insoportable y cuando estás sentado en
una oficina frente a una pantalla es casi imposible mantener los ojos abiertos
(BTW sería genial tener espacios para descansar 20 minutos después del
almuerzo), bueno pero si a eso le sumas estar embarazada, cuando la digestión se
hace más lenta entonces tienes a alguien que podría dormirse hasta caminando. o/ 

 

Como siempre llega el sueño de la
tarde y en una oficina llena de gente que va y viene el único rincón que tiene
silencio y privacidad es el baño. Siempre unos 10 minutos de estar sentada y
recostada para una pestañada era de ley pero ojo sentada encima de la tapa, no
usando el baño como trono :o)  Ese baño tenía luz con sensor de movimiento,
quiere decir que se encendían las luces siempre que alguien entraba y tenían un
periodo de encendido, luego de no registrar movimiento las luces se apagaban.
Un día de aquellos, muriendo de
sueño luego de haberme empachado de comida y con mis 7 meses de embarazo
aproveche para ir al baño por mis 10 minutos de pestañada. Ese día no solo
andaba muy cansada y con sueño sino que también nadie tenía ganas de ir al baño
porque me quede profundamente dormida y cuando abrí los ojos
todo estaba oscuro. Por un momento pensé que había dormido hasta las 3am y que
estaba sola y encerrada en ese moderno edificio inteligente. Seguro ya habían bajado
los portones eléctricos de ese bunker, seguro mi familia estaba preocupada, quizás
ya iniciaron una cadena de búsqueda, un grupo de oración por mi pronto regreso ¿cómo
demonios iba a salir de ahí?
Salí desesperada del cubil
tanteando el cerrojo de la puerta, di un paso fuera y las luces se encendieron,
mis ojos hinchados igual demostraban que había estado durmiendo. hasta ese
momento seguía pensando que eran las 3am. Me miré en el espejo, dije ¡puta madre! y casi corrí fuera del baño. Cuando abrí la puerta
vi a todos trabajando como siempre, corriendo de acá para allá y yo parada en
medio de esa locura con el corazón a mil y cambiando mi preocupación por vergüenza
propia. 

 

De hecho varios notaron mi expresión
de andar perdida en el espacio y tiempo. Recogí mi orgullo del piso, me lo puse
al hombro y fui a mi sitio, mire el reloj y habían pasado 15 minutos.Frente a mi pantalla y por las próximas 2 horas que
restaban la jornada no podía quitarme la sonrisa clavada en la cara como cuando
tienes un chisme buenísimo y estas esperando que te pregunten ¿Qué te pasa? Para
soltar toda la historia.

 

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